Nuestra historia

La experiencia con SafeCrib comenzó en 2017, cuando mi hijo de 6 meses empezó a ponerse de pie en su cuna. A medida que se movía más, noté que se caía y se golpeaba la cabeza contra las duras barandillas.

"Me preocupé tanto que no podía dormir pensando que podría despertarse en cualquier momento y golpearse la cabeza contra la cuna".

Cuando empezó a salirle los dientes, surgió otra preocupación: estaba mordiendo la barandilla de la cuna y posiblemente ingiriendo la pintura "segura para bebés".

Tras una exhaustiva búsqueda de una cuna que abordara estos problemas de seguridad, solo encontré accesorios externos costosos que no solucionaban el problema por completo. Así nació la idea de SafeCrib: una cuna con acolchado y protectores de dentición integrados que brindaría a los padres total tranquilidad.

Estoy emocionado de compartir esta innovación con otros padres que desean lo mejor en seguridad y comodidad para sus pequeños.